Titulo: “México, segundo país de alto riesgo para los periodistas”
Autor: Verónica Rojas
Fuente: El Universal
Fecha: Jueves 26 de abril de 2007
Género Periodístico: Artículo de opinión
Medio: Periodismo
“México, segundo país de alto riesgo para periodistas”
Con un total de 100 periodistas asesinados, el Reporte para el 2006 sobre Libertad de Prensa en el Mundo afirma que el el año pasado fue el “más salvaje y brutal en la historia moderna de los medios”. En 2005 el Instituto Internacional de Prensa reportó 65 homicidios de periodistas; es decir, 35 menos que el año pasado
México es el segundo país más peligroso para los periodistas en el mundo, al registrar siete asesinatos el año pasado, superado sólo por Irak (46), según el reporte anual difundido ayer en Viena por el Instituto Internacional de Prensa (IPI por sus siglas en inglés).
Con un total de 100 periodistas asesinados, el Reporte para el 2006 sobre Libertad de Prensa en el Mundo afirma que el el año pasado fue el “más salvaje y brutal en la historia moderna de los medios”. En 2005 el IPI reportó 65 homicidios de periodistas; es decir, 35 menos que el año pasado.
El informe resalta que el asesinato de siete periodistas en México en el 2006, incluyendo el de un estadounidense, se produjo “a pesar de las promesas del entonces presidente Vicente Fox Quesada para mejorar las condiciones de seguridad y disminuir la impunidad”.
Asimismo, indica que los periodistas quedaron atrapados en la “guerra entre los cárteles de la droga, las confrontaciones en la comunidad de San Salvador Atenco (con 11 periodistas heridos y acusaciones de tortura y abuso sexual) y la huelga de maestros en el estado de Oaxaca”.
El IPI afirma que al menos cuatro de los periodistas asesinados eran conocidos por sus reportes sobre narcotráfico, corrupción oficial y otras actividades ilegales.
De igual forma, el reporte se refiere al acoso, amenaza y demandas de que fueron objeto algunos periodistas en México el año pasado y hace énfasis en el caso de Lydia Cacho, al tiempo que cita la desaparición de los periodistas José Antonio García Apaz y Rafel Ortiz Martínez, así como el ataque contra las instalaciones de los diarios Quequi Quintana Roo y Por Esto, ambos ubicados en el estado de Quintana Roo.
En América Latina y el Caribe se cometieron el año pasado 17 asesinatos contra periodistas, en comparación con 11 registradas en 2005. Después de México, el segundo país más peligroso de la región es Colombia, con tres homicidios.
Con 25 periodistas en prisión, Cuba es considerada como el país de la zona con más periodistas encarcelados.
Irak, el mayor riesgo
Al igual que en el reporte sobre el 2005, Irak es considerado por el IPI como el país que representa más peligro para los periodistas. El año pasado fueron ultimados en territorio iraquí 46 informadores, en comparación con 23 en 2005.
“Los periodistas y trabajadores de los medios han emergido como un objetivo claro para los ataques insurgentes. Los representantes de los medios han sido repetidamente victimizados por escuadrones de la muerte que intentan silenciar las voces a través de la violencia y la intimidación”, dice el reporte.
Agrega que el aumento de asesinatos de periodistas entre 2005 y 2006 es el más dramático desde que iniciara la invasión liderada por Estados Unidos, en marzo de 2003.
De tal suerte, Medio Oriente y África del Norte en la región más peligrosa para los informadores, seguida por Asia, donde hubo 29 asesinatos, 10 de ellos en Filipinas.
En Europa ocurrieron dos asesinatos contra periodistas, uno de ellos el de la rusa Anna Politovskaya, mismo que según el IPI “resalta los peligros de reportar en Rusia”.
El Instituto Internacional de Prensa es un sistema global de editores, ejecutivos de medios y periodistas, dedicado a salvaguardar la libertad de prensa y proteger la libertad de opinión y de expresión. Cuenta con integrantes en más de 120 países y cada año publica un reporte sobre las violaciones contra los medios en el mundo, a partir del seguimiento de la situación en más de 180 países en todo el orbe.
***COMENTARIO:
La cuestión que se maneja en la nota anterior, es bastante delicada y lamentable, pues la actividad del periodista se ve opacada por agresiones y la privación de la vida. Aún más, por la privación de la opinión y expresión que como derecho, todo ser humano debe ser portador.
La actividad de informar, creo que debe ser una de las más garantizadas, en cuanto a la existencia del comunicador, ya que es a través de ella que los hechos consumados en la sociedad; aspectos culturales, políticos, económicos, etc., son exhibidos a la ciudadanía con el propósito de que ésta sea participe, por así decirlo, de lo que precisamente acontece a su alrededor. Si este ejercicio no es llevado a cabo por especialistas, entonces, cómo será que la gente pueda estar enterada de lo que sucede. Por tanto, se debe proteger mucho más la vida y el ejercicio periodístico, y por consiguiente, ya se debe dar una solución a las injustas agresiones que han vivido algunos periodistas, no únicamente en México sino en otras partes del mundo. Si la situación sigue como hasta ahora o incrementan más los atentados contra los periodistas, cómo será en el futuro para los próximos individuos que decidan ejercer esta actividad, espero que en años posteriores las cosas ya estén mejor.
