DISCRIMINACIÓN PERIODÍSTICA DE LA MUJER
Revista mexicana de comunicación
José Carlos Lozano Rendón

Cada vez que se celebra el Día Internacional de la Mujer, periódicos y noticieros televisivos de todo el mundo difunden miles de notas y reportajes sobre la persistencia de la discriminación de la mujer en el trabajo, el hogar, la política y muchos otros ámbitos de la esfera pública.
Lo que la inmensa mayoría de esos medios informativos tan combativos y críticos a favor de la mujer deja de mencionar, sin embargo, es cómo esa discriminación de la mujer se manifiesta también al interior de muchos de ellos.
Por un lado, la cantidad de mujeres reporteras en muchas regiones del mundo es muy inferior a su peso demográfico. Según un estudio del Media Monitoring Project, basado en el análisis de medios de 76 países, las mujeres representan el 31% del total de periodistas, a pesar de que constituyen alrededor del 50% de la población general. En América Latina la cifra era aún menor, el 27%.
Esta situación empeora si se toman en cuenta las secciones en las que aparecen publicadas las noticias escritas por mujeres. Mientras que los reporteros hombres tienden a escribir en las secciones de política nacional e internacional, finanzas y deportes, las mujeres reporteras aparecen mayormente en secciones de "soft news" como sociales, espectáculos, cocina y moda.
Si uno parte del supuesto de que la visión del mundo y de la vida es diferente de acuerdo a que se vea con ojos masculinos o femeninos, este marcado desequilibrio refleja una situación verdaderamente preocupante.
Hay otro tipo de sesgo menos discutido pero igual de importante. Si uno revisa a quién entrevistan los reporteros para que den su opinión, datos o comentarios, la situación es deplorable.
De acuerdo con ese mismo estudio, sólo el 21% de las noticias del mundo incluye a las mujeres como fuentes informativas. En América Latina, el porcentaje es casi el mismo, 23%, a pesar de que representan, como ya se ha dicho, la mitad de la población.
En las entrevistas a expertos, 8 de cada 10 son hombres y sólo 2 mujeres aparecen en ese rol de autoridad. En cambio, ellas aparecen -cuando aparecen- en roles más bien de testigos o dando su opinión personal no experta.
Así, en este inicio del siglo XXI, después de tantos esfuerzos, luchas y avances en la educación y la búsqueda de la igualdad de género, vemos lo mucho que falta todavía en el mundo y en América Latina por lograr que las audiencias reciban visiones, puntos de vista y versiones más equilibradas y plurales de la realidad política, social, cultural y de espectáculos.
Quizás aquellos medios que no cuentan con este equilibrio de género en su personal y sus fuentes informativas, harían mejor en celebrar el Día Internacional de la Mujer auto-criticándose y tomando acciones concretas, en lugar de publicar y difundir reportajes sobre lo poco que se ha avanzado en la igualdad de género en otros campos de la esfera pública.

** REFLEXIONANDO:

Este es un punto importante que se debe tomar en cuente, ya que todos tenemos derecho a expresar lo que sentimos, tanto hombres como mujeres.
La actividad periodística puede ser realizada por hombres y mujeres, pues todos tenemos derechos a decir y escribir lo que pensamos y observamos, siempre y cuando la verdad sea el punto principal al publicar una noticia, ya que el periodismo se realiza con el fin de mantener informados a todos aquellos individuos que asi lo deseen, para llevar a cabo esta actividad, el periodista (hombre o mujer) debe estar sumamente preparado y estudiado, es decir, debe tener un conocimiento al publicar una nota informativa.

A pesar de que los medios de comunicación transmiten muchos mensajes a favor de una mejor condición de vida para el sexo femenino, lo cierto es que existen muy pocas mujeres que se encuentran en la esfera periodística, pero a que se debera esta tendencia, creo que muchas ocasiones no se atreven a decir o escribir para un medio de comunicación porque tienen miedo a ser reprimidas por una cierta clase de noticias que pueden publicar, esta situación fue la que vivió la periodista Lidia Cacho, al lanzar un libro donde se manifestaba la vida oscura que llevaba un gobernador. Es deprimente que se den este tipo de acontecimientos, porque supuestamente todo individuo tiene libertad de expresión pero con esto quiere decir que no existe tal derecho.